Un clásico de la cocina italiana que nunca pasa de moda
Hablar de Nino Bergese es hablar de elegancia, tradición y respeto por los ingredientes. Considerado uno de los grandes maestros de la gastronomía italiana, su cocina se caracterizó por la sencillez refinada, donde cada producto era protagonista. Inspirados en ese legado, presentamos una receta de ravioles caseros con una delicada salsa de manteca y salvia.
Ingredientes
Para la masa
400 g de harina 0000
4 huevos grandes
1 cucharada de aceite de oliva
Una pizca de sal
Para el relleno
300 g de ricota fresca
100 g de espinaca cocida y bien escurrida
80 g de queso parmesano rallado
1 huevo
Nuez moscada rallada
Sal y pimienta negra a gusto
Para la salsa
100 g de manteca
10 hojas de salvia fresca
Queso parmesano rallado para servir
Preparación
Comienza formando una corona con la harina sobre la mesa. Coloca los huevos, el aceite y la sal en el centro y mezcla hasta obtener una masa lisa y elástica. Déjala reposar durante 30 minutos cubierta con un paño.
Mientras tanto, mezcla la ricota, la espinaca picada, el parmesano, el huevo, la nuez moscada, la sal y la pimienta hasta conseguir un relleno homogéneo.
Estira la masa hasta que quede bien fina. Distribuye pequeñas porciones del relleno, cubre con otra lámina de masa y corta los ravioles. Presiona bien los bordes para evitar que se abran durante la cocción.
Hierve abundante agua con sal y cocina los ravioles entre 3 y 4 minutos, hasta que suban a la superficie.
En una sartén, derrite la manteca a fuego suave junto con las hojas de salvia hasta que desprendan todo su aroma. Incorpora los ravioles cocidos y mézclalos con cuidado para que se impregnen de la salsa.
Presentación
Sirve inmediatamente con abundante queso parmesano recién rallado y, si lo deseas, unas hojas de salvia fresca para decorar. Acompaña con un buen pan artesanal y un vino blanco seco o un tinto ligero.
El secreto del estilo Bergese
La cocina inspirada en Nino Bergese demuestra que la excelencia no depende de preparaciones complicadas, sino del respeto por las materias primas, la técnica y el equilibrio de los sabores. Este plato es un homenaje a la auténtica tradición italiana, donde cada bocado refleja pasión, historia y calidad.
Tiempo de preparación: 1 hora y 30 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
Porciones: 4 personas
Dificultad: Media
