## ¡Prepárate para un viaje a Sicilia con estos Cannoli Caseros! 🍋
¿Hay algo más irresistible que un cannolo crujiente relleno de una crema dulce y sedosa? ¡Probablemente no! Los cannoli son el postre siciliano por excelencia, y aunque parecen complicados, te prometo que hacerlos en casa es una experiencia súper gratificante. Con esta receta, vas a sorprender a todos y, lo más importante, ¡te vas a dar un capricho delicioso!
**Tiempo de preparación:** 1 hora (sin contar el enfriado del relleno)
**Tiempo de cocción:** 30 minutos
**Rinde:** 12-15 cannoli
**Ingredientes:**
**Para las cáscaras de cannoli:**
* 250g de harina de trigo todo uso (aproximadamente 2 tazas)
* 30g de azúcar (2 cucharadas)
* 1 pizca de sal
* 30g de manteca de cerdo fría o mantequilla sin sal, cortada en cubos pequeños (2 cucharadas)
* 1 huevo grande (solo la yema, la clara la reservamos para sellar)
* 60ml de vino Marsala dulce (o vino blanco seco/oporto), a temperatura ambiente (1/4 taza)
* Aceite vegetal o de girasol para freír (aproximadamente 1 litro)
**Para el relleno de Ricotta:**
* 500g de queso ricotta fresco, bien escurrido (preferiblemente de oveja, si encuentras)
* 150g de azúcar glas (1 taza)
* 50g de chocolate semiamargo, picado en trocitos pequeños (1/4 taza)
* 30g de fruta confitada (cítricos, cerezas), picada finamente (opcional, 2 cucharadas)
* 1 cucharadita de extracto de vainilla
* Ralladura de 1/2 naranja o limón (opcional)
**Para decorar:**
* Azúcar impalpable para espolvorear
* Pistachos picados
* Cerezas confitadas
#### **Utensilios clave:**
* Rodillo
* Cortador de galletas redondo (de unos 10-12 cm de diámetro)
* Moldes metálicos para cannoli (¡son imprescindibles para la forma!)
* Olla profunda para freír
* Termómetro de cocina (opcional, pero ayuda mucho)
---
#### **¡Manos a la obra!**
**Paso 1: Preparamos la masa de las cáscaras**
1. En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar y la pizca de sal.
2. Incorpora la manteca de cerdo (o mantequilla) fría con los dedos o con un estribo de repostería, hasta que la mezcla parezca arena gruesa.
3. Haz un hueco en el centro y añade la yema de huevo y el vino Marsala. Mezcla con una cuchara de madera o las manos hasta formar una masa.
4. Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 5-7 minutos, hasta que esté suave y elástica. Si está muy pegajosa, añade un poquito más de harina, pero no demasiada.
5. Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar en el frigorífico durante al menos 30 minutos (o hasta 2 horas). ¡Este reposo es clave para que las cáscaras queden perfectas!
**Paso 2: Hacemos el delicioso relleno de Ricotta**
1. Mientras la masa reposa, pon la ricotta bien escurrida en un bol. Si usaste ricotta fresca, asegúrate de haberla escurrido al menos 30 minutos en un colador fino sobre otro bol para quitarle el exceso de suero.
2. Añade el azúcar glas, el chocolate picado, la fruta confitada (si la usas), el extracto de vainilla y la ralladura de cítricos.
3. Mezcla todo suavemente con una espátula hasta que esté bien combinado. No batas demasiado para que la ricotta no pierda su textura.
4. Cubre el bol con film transparente y refrigera el relleno durante al menos 1 hora para que los sabores se asienten y la mezcla esté firme.
**Paso 3: Formamos y freímos las cáscaras**
1. Saca la masa del frigorífico y divídela en dos partes. En una superficie ligeramente enharinada, estira una parte de la masa muy, muy fina, hasta que tenga un grosor de 1-2 mm (¡casi transparente!). Cuanto más fina, más crujiente.
2. Con el cortador redondo, corta círculos de masa. Recoge los recortes, amásalos suavemente y vuelve a estirar para cortar más círculos.
3. Enrolla cada círculo de masa alrededor de un molde de cannoli, superponiendo ligeramente los extremos y sellándolos con un poquito de la clara de huevo batida que reservaste. Asegúrate de que quede bien sellado para que no se abran al freír.
4. Calienta el aceite en una olla profunda a unos 175-180°C. Si no tienes termómetro, un truco es meter un trocito de masa: si burbujea suavemente y sube a la superficie en segundos, está listo.
5. Fríe los cannoli (con el molde puesto) de 2 en 2 o de 3 en 3, dependiendo del tamaño de tu olla, durante 1-2 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y llenos de burbujas.
6. Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel de cocina para que absorban el exceso de aceite.
7. Cuando estén lo suficientemente fríos para manipularlos (¡cuidado que queman!), retira los moldes con cuidado. Puedes usar unas pinzas para sujetar el cannolo y sacar el molde. Deja enfriar completamente las cáscaras sobre una rejilla.
**Paso 4: Rellenamos y decoramos**
1. Una vez que las cáscaras estén totalmente frías y el relleno bien frío, llega la parte divertida. Puedes usar una manga pastelera con una boquilla ancha o simplemente una cuchara para rellenar cada cáscara por ambos extremos hasta que el relleno sobresalga un poco.
2. Espolvorea los extremos con pistachos picados y azúcar glas. Si quieres, adorna con una cereza confitada en cada extremo.
**¡Y voilà!** Ya tienes unos cannoli caseros espectaculares. Un consejo: rellénalos justo antes de servir para que las cáscaras se mantengan crujientes.
¡Espero que disfrutes mucho esta receta! Cuéntame qué tal te quedan. ¡Buen provecho! 👩🍳
No hay comentarios:
Publicar un comentario